Lo que trajo Ana

Hay cosas difíciles de explicar, sólo se pueden sentir.

La vida tiene momentos mágicos que aparecen cuando menos te lo esperas y, quizá, cuando más lo necesitas.

Magia fue recibir un libro muy esperado antes de la fecha oficial de publicación.
Desafío es lo que le supone a una persona tímida, escribir a su ilustrador para decírselo.
Impensable que te conteste como si te conociera desde siempre y te haga sentir como en casa.
Un sueño hecho realidad el poder descubrir a “su criatura” juntos; su olor, cada página, los detalles y secretos escondidos.
Un regalo los mensajes y audios de agradecimiento.

Magia es encontrar a gente humilde, sencilla y agradecida detrás de un gran trabajo.
Sueño del que todavía no despierto, es recibir de sus manos algo tan importante como es el origen de parte de esa gran obra.

Original de Antonio Lorente. El valor no está en las cosas, sino en lo que éstas significan.

No es un  dibujo, es tiempo, esfuerzo e ilusión lo que encuentro en esa imagen. Es sencillez, son raíces, es origen y humanidad.
Sin duda tengo una joya en casa porque es un pedacito suyo.

Y es que la vida es tan sorprendente que no puedo más que agradecer y sonreír.

Gracias, no me cansaré de dar las gracias por estos momentos que atesoras para siempre en el corazón.

Ana revolucionó todo un pueblo, también me marcó para siempre.

Hoy te escribo a ti

Eh, tú! Sí, la que mira a otro lado. No te hagas la loca, sabes perfectamente que me refiero a ti, a la que está ahora mismo mirando fijamente la pantalla mientras sus dedos se deslizan por el teclado. 


No estás acostumbrada a que esto ocurra. Normalmente escribes a otros, escribes para otros. Hoy te toca a ti. 

Sueles volcar sentimientos o emociones al aire, con destinatario fijo algunas veces, sin rumbo marcado en otras; pero nunca te has dedicado un espacio para ti, esas letras jamás han sido dirigidas a ti misma. 


Hace tiempo que esto hubiera sido necesario. Me has silenciado tantas y tantas veces… No has querido escucharme por si acaso cambiaba algo, también por miedo a que doliese, pero todo llega. 

En las últimas semanas has bajado la guardia y lo he tenido que aprovechar. Alguna herida dejó un pequeño espacio en esa armadura que tanto te caracteriza y por ahí ahora pueden entrar cosas (tranquila, muchas veces son buenas) y también salir. Por supuesto no pude desaprovechar la ocasión y aquí me tienes. 
Estoy segura de que esa entrada no es casual, aunque tú quieras creerlo así. Sinceramente, creo que lo que ocurre es que estás dispuesta a aprender ¿sabes? y eso conlleva también escuchar y escucharse. Por eso estoy aquí. 

Sé que últimamente vives en un constante filo de la navaja, que tus días son como los subibajas infantiles que tanto disfrutabas. Qué diferente se ven las cosas con el paso de los años, ¿eh? 

No te enfades, no quiero reírme de ti. Sé que no es fácil, que cuando pones el pie en el suelo puedes sentir que sale el sol y que en unas horas las nubes más oscuras están en tu cabeza sin importar lo que pase más allá de la ventana. Todo eso es normal. Todo eso pasa cuando despiertas. 

Vengo a hablar contigo para que sepas que no estás sola, que siempre estuve, estoy y estaré contigo. 


Cuando paseo en la selva de tus pensamientos (estaría bien que de vez en cuando hicieras limpieza, a veces es difícil caminar por ahí) me encuentro con muchos alegres y agradecidos. Sé que eres feliz, que a veces te cuesta verlo o reconocerlo, pero en el fondo tú también lo sabes. Eres más valiente de lo que crees y de no ser así, hubieras puesto fin a lo que tienes para comenzar de cero. No lo haces porque lo valoras, porque eres feliz.

 En cambio…me cruzo también con grandes vacíos, ¿sabes? Cuando me asomo al abismo, encuentro un pozo profundo. En realidad, es como si alguien hubiera vaciado esa parte, ¿puede ser? Falta algo, sí, hay algo ahí fuera que es muy importante para ti y no lo tienes. No sé si es que no encaja, no quiere encajar o tú no quieres que encaje.

 A veces ocurre. A veces hay cosas o personas a las que necesitamos en nuestra vida. Sé que por ahí irán los tiros, porque esos vacíos siempre han estado ahí, pero de un tiempo a esta parte parecen tener menos fondo. Sí, algún cambio hubo, se van rellenando… incluso algún día lo he visto completo.


Quizá tenga que hablarte más claro, lo siento, abuso de metáforas y rodeos como tú. Haré un esfuerzo. 

Te venía a decir que tú y yo sabemos que eres feliz, que tienes todo lo que se necesita para serlo, pero que por otro lado hay unos huecos importantes en tu vida. Sé que hay alguien a quien necesitas, que es algo extraño porque no quieres ni puedes renunciar a lo que tienes, pero tampoco quieres ni puedes renunciar a eso que está sólo a medias. 

Tranquila, ante todo no te sientas culpable. Perdida sí puedes sentirte, es normal, pero culpable jamás. Lo quieres, lo quieres mucho.

Para ti es impensable tu vida sin él. Necesitas hablarle, sentirle, saber que está ahí, aunque no lo veas en mucho tiempo.

 Hace muchos años se llevó una parte de ti y eso nunca volverá. Curioso…acabo de darme cuenta… ¿sabes cuándo se rellenan esos huecos? cuando estás con él, cuando lo sientes cerca. Creo que es por eso, porque viene con eso que se llevó y ahí te sientes completa. 


No puedo hablar por boca de quien no conozco, pero estoy casi segura de que para él también es raro. Seguro que él también es feliz, que tiene todo lo que quiere y necesita, pero que una fuerza superior le atrae hacia ti como ocurre contigo. Lo que no puedo saber es lo que siente, ni si cuando está contigo sentirá esa plenitud, ni si cuando te alejas o no estás siente ese vacío; eso sólo lo sabrá él. 


Asúmelo, es así. No lo sois todo el uno para el otro, pero os necesitáis, al menos tú lo necesitas a tu lado. Te quiero dar un consejo, no le exijas aquello que tú no das. No le pidas nada que tú no ofrezcas. Simplemente disfruta de él, de su compañía, de su tiempo; de su piel, sus besos y caricias cuando tengas la oportunidad. Siempre es mejor disfrutar de eso que vivir sin ello porque lo necesitas en tu vida, eres más feliz y es lo único que complementa tu vida. 


Se ha hecho tarde, tengo que irme. No olvides que sigo aquí contigo, en tu caos. Poco a poco las piezas encajan y tú te relajas. Llegará el día en el que todo sea natural, en el que aceptes o cambie; cuando eso ocurra, tú serás más tú, sé que tienes mucho que mostrar aún. 


Un abrazo cálido a mi yo. 

Despertares con sonrisa

Despiertas. Tiras la leche porque aún arrastras sueño.

Son las 6 de la mañana, demasiado temprano, pero es el único momento que tengo para mí.

Preparo su desayuno, voy a despertarle y comienza la maratón para llegar al cole y poder conectarme.

A las 8 ya estoy más que despierta, pero hay gente que comienza a abrir los ojos al mundo.

Entonces, suena el móvil. Lo cojo, lo miro e inevitablemente sonrío.

Despiertas tarde, pero lo haces sembrando sorpresa y bienestar.

Irremediablemente mi cabeza cambia parte del texto, tú también sabes que ocurrirá, pero me quedo con esa serendipia.

Si no nos lo dicen, no somos conscientes de lo que somos para otros. Agradezco infinitamente que me lo recuerdes y que lo hagas así.

La vida es bella

Muchos días de sol y buena temperatura.

Hoy me desperté con el sonido de la lluvia; al levantarme y retirar el edredón, fui consciente del frío. Volví a taparme hasta el cuello disfrutando de esa sensación.

Me encanta sonreír con esas pequeñas cosas, esos momentos de plenitud. Esto me ha recordado una banda sonora que sin saber cómo, me hace sentir llena, feliz.

La vida es bella la miremos por donde la miremos, aunque a veces nos empeñemos en complicarla.

En un día como hoy, en el que espero respuestas de “bata blanca”, voy a disfrutar de cada situación.

Ser consciente, ser presente. Vivir.

Blanco y negro

Blanco y negro. Día y noche. Luz y oscuridad. Amor y desamor. Alegría y tristeza. Valor y miedo. Decidir y dudar. Cambiar o estancarse.

La vida está llena de contrastes que conviven. Todo lo que nos ocurre hay que vivirlo, y ya que toca, hagámoslo con intensidad.

Si hay que ser feliz, explota hasta salpicar una gota de felicidad a casa persona con la que te cruces.

Si te toca llorar, hazlo a mares porque las lágrimas purifican y parte de la pena o el dolor se derrama con ellas aligerando tu mochila.

Decido disfrutar de aquello que la vida me da (que no es poco), sin esperar nada. Y siempre, siempre, siempre…con una sonrisa.

Lo importante no es el rojo de los labios sino la sonrisa que los viste.

Deseo concedido

Imagínate que el nuevo libro de tu ilustrador favorito llega a tus manos una semana antes de su publicación.

Imagínate que se lo dices por redes sociales y ni siquiera él lo tiene en sus manos.

Imagínate que pasas un día entero chateando con él y descubriendo sus páginas por vídeos, mensajes y voz.

Imagínate que quiere darte las gracias mandándote un dibujo que es especial para él, porque sabe que te va a gustar y te hará ilusión tenerlo.

Ahora deja de imaginar y reconoce que te ha pasado a ti.

Incapaz de quitar esa sonrisa tonta durante todo el puente. Nerviosa por descubrir esa sorpresa. Pensando en un Eduardo Manostijeras, en algún personaje de La historia interminable (pasión que compartimos).

En realidad da igual lo que sea, simplemente el detalle hace que me sienta gigante.

La vida te sorprende con cosas inesperadas cuando menos te lo esperas.

Fruta del dragón

Me enamoré de ti desde el primer momento en que te conocí.

Tu nombre es evocador. Tu exterior llamativo, un color hipnótico.

Pero lo más bonito, como todo lo que merece la pena, está en tu interior.

Qué importante es disfrutar de las pequeñas cosas y abrir bien los ojos para ver más allá.

No rendirse

Mientras trabajaba, tenía música de fondo. De pronto un anuncio capta mi atención, sólo unas líneas pero resuenan dentro de mí.

Lo dejo todo y lo busco en Internet (nota mental: es maravilloso, sí, pero no abandono mi idea de enseñar a H a usar una enciclopedia o diccionario. Hay cosas a las que no quiero renunciar).

Como siempre que se hace una búsqueda y no te quedas con la primera respuesta, parece ser que es un texto atribuido a Benedetti. Al seguir buceando por ahí dicen que es anónimo y lo comparan con el que escribió Mario.

Sigo hecha un mar de dudas, pero sea de quien sea, lo hago mío que es lo más importante.

Porque no me rindo, claro que no. Todo sigue girando y lo más importante lo tengo: la vida.

Qué pasará, qué oportunidades vendrán, cuáles se perderán… Hay cosas que no las sabe ni “San Google”, pero lo que sí sé de buena tinta es que todo continúa y que sigo siendo yo, sigo teniéndome a mí.

La vida se merece que la sonría, es lo mínimo que puedo hacer por ella. Y a veces soy tan injusta que hasta ese mínimo gesto lo olvido, haciendo de un grano de arena una montaña.

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

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