Hoy, como cada mañana sin importar día de la semana, he despertado pronto. Más bien me han despertado pronto. Tener un monstruito de cuatro años que tiene ganas de vivir es maravilloso y agotador a partes iguales. Consigue como nadie que me ilusione como nunca. También es el responsable de mis ojeras, pero nunca las …