«Recordó una canción de Sabina, La Torre de Babel. Quiero decir que anduve lo mismo que cualquiera en busca de unas manos que, en mitad de la noche entre tantos idiomas, el mío comprendieran. Cuando oyó la canción por primera vez, se dio cuenta de que Sabina tenía razón: las personas hablan distintos idiomas emocionales, …