Pasamos la vida haciendo planes, pensando en el mañana. Soñamos lo que no tenemos y olvidamos lo que nos rodea. Vive cada instante como si fuese el último y cuestiona los sueños; al final te quedas con lo que realmente ha ocurrido. Atesora momentos y no personas. Disfruta cada instante. Quién sabe si mañana despertaré?