Apareces fugaz en forma de palabras. Cuando menos me lo espero, cuando creo que es mejor tirar la toalla y dejar de perseguir aquello que quiere ser libre, te encuentro.
Obviamente sonrío, cómo no sonreír? Eres una alegría esté dónde esté, sea mañana o noche, esté sola o acompañada.
Has morado durante años en lo más profundo de mi corazón sin tan siquiera saberlo. No hace mucho que te enteraste de ello y aun sabiendo que no es el momento, seguimos cerca, de la mano.
Porque siempre me tuviste y siempre me tendrás. Creo que ninguno de los dos sabemos exáctamente cómo, pero sí tenemos clara una cosa: juntos. Como sea pero juntos.
Porque eres amigo y amante. Tus besos y tus brazos me hacen estremecer, tu mirada y tu sonrisa me hacen sentir en casa.
Ojalá tus brazos como morada, ojalá un día hogar.
Hace muchos años recibiste un mensaje a través de una estrella. Hoy ninguno de los dos sabemos a ciencia cierta qué ponía, pero yo sí recuerdo aquello que quería decir y no podía. Probablemente sería algo similar a lo que hoy, con el tiempo y la edad, no oculto.
Porque siempre quise que tú, algún día, fueras mi hogar; y hay cosas que no cambian.
🙂 Qué bonito
Me gustaMe gusta
Bonito y agotador, Jejejej… Realidad en definitiva.
Me gustaMe gusta